
Mujeres investigadoras: entrevista a Carmen Nieto
Hablamos de su trayectoria como freelance, del valor de los hallazgos en nuestro día a día y de los desafíos de investigar en un sector que lucha por la conciliación, la equidad y la mirada humana frente a la IA.
MUJERES INVESTIGADORASGENERAL
María Aliaga
11/24/20254 min read


En esta tercera entrega de Mujeres investigadoras, hablamos con Carmen Nieto, socióloga y researcher freelance.
A lo largo de la entrevista, Carmen reivindica la investigación como un espacio de hallazgos y revelaciones, donde cada proyecto invita a cuestionar, aprender y mirar la realidad con más matices. También reflexiona sobre cómo integrar quiénes somos (nuestras pasiones, nuestra experiencia vital, incluso la maternidad) puede enriquecer nuestra práctica profesional en lugar de restarle valor.
Además, profundizamos en los desafíos del sector: la conciliación, la equidad, el papel de la mujer en los espacios de liderazgo, y la llegada de la inteligencia artificial en un contexto donde la mirada humana, crítica y sensible, sigue siendo insustituible.
La entrevista
Antes de empezar, cuéntanos un poco sobre ti. ¿Quién eres y a qué te dedicas?
Hola! Soy Carmen Nieto, soy socióloga y researcher freelance desde hace ya unos cuantos años. He pasado por varios institutos de investigación (Gfk, Punto de Fuga...), agencias (Método Helmer) y consultoras (CFI Group) acumulando más de 15 años de experiencia en el sector de la investigación de mercados. Recientemente también he participado como facilitadora y project manager en varios proyectos de la EU sobre cambio climático, gobernanza, migraciones... Además de investigadora también soy madre (una profesión en toda regla ;)) y he publicado dos poemarios, el último este mismo año.
¿Qué es lo que más disfrutas de este trabajo?
Lo que más disfruto, aunque suene algo cliché, es el aprendizaje continuo. Es verdad que la experiencia es un grado, pero cada proyecto lo acojo desde la novedad y la expectación. Me encanta la posibilidad que ofrece este trabajo de cambiar de sector, me resulta muy nutritivo (y nada aburrido!) y observar cómo las marcas van evolucionando sus proyectos y propuestas año tras año. Por último, disfruto mucho de las personas (la interacción con ellas y entre ellas) me resulta siempre sorprendente y estimulante escuchar y observar sus formas de hacer, sus intereses, sus reacciones... una fuente de inspiración inagotable.
Si tuvieras que definir la investigación con una sola palabra, ¿cuál sería?
Hablamos mucho de los insights en nuestra profesión, pero creo que hallazgo o revelación son palabras muy potentes en nuestro día a día, con entidad y gran poder de evocación. “Hallazgo” tiene algo que sugiere descubrimiento, sorpresa, incluso un pequeño tesoro encontrado casi sin buscarlo. Y “revelación” añade esa capa de claridad súbita, de algo que se ilumina de pronto.
¿Hay algún proyecto del que hayas aprendido algo que todavía recuerdes?
Hice un proyecto sobre la inclusividad en el lenguaje para una marca de deporte que me fascinó, porque me hizo cuestionarme y replantearme mi propia manera de hablar e integrar un lenguaje más inclusivo en mi vida para evitar el estereotipo y ser más respetuosa y equitativa.
Si pudieras darte un consejo a ti misma cuando empezaste a investigar, ¿cuál sería?
Que todo suma :) mi pasión por la lectura y la escritura o mi rol de madre son valiosísimos en mi profesión. A veces tratamos de hacernos pasar por cosas que no somos porque nos parece que compartir algunas áreas de nuestra vida rebaja la profesionalidad, pero mi experiencia es que todo suma y que yo soy mejor profesional gracias a mi bagaje, mis pasiones y mi curiosidad más allá de lo profesional.
¿Qué ha significado para ti ser mujer en tu sector?, ¿Ha influido de algún modo en tu experiencia o trayectoria?
En los últimos años estamos viviendo cambios muy significativos en torno al feminismo y al empoderamiento de la mujer, y nuestra profesión no ha sido ajena a ellos. Cada vez vemos más mujeres en puestos de liderazgo y responsabilidad, y resulta interesante observar cómo la investigación está reflejando esta transformación en su propia estructura interna. Pero claro, no es solo cuestión de presencia, sino de empatía, de diversidad, de cambio de mirada: nuevas formas de liderar, de escuchar, de interpretar la realidad y de cuestionar viejos sesgos. Sin lugar a dudas, el proceso está en marcha, pero requiere cuidado y afianzamiento, porque aún queda mucho por construir y grandes desafíos: la brecha salarial, la conciliación, los techos de cristal o la necesidad de tener más referentes femeninos en nuestro sector.
¿A qué retos o desafíos crees que se enfrenta hoy nuestro sector?
Sin duda, uno de los desafíos más grandes que tenemos ahora mismo como investigadoras es la irrupción de la Inteligencia Artificial y cómo integrarla en nuestra profesión sin que nos devore. Pero creo firmemente que lo más valioso de nuestro trabajo seguirá siendo -y ahora más que nunca - la mirada humana: cercana, sensible, con criterio, capaz de leer matices, emociones, contradicciones y contextos que ninguna máquina alcanzará a interpretar del todo. También desde la idea de que no hay un solo tipo de inteligencia, y que en nuestra profesión, el humor, la sensibilidad o la capacidad de conectar y de interpretar, son tan valiosos (o más) como la memoria o la lógica. La IA es una herramienta muy poderosa que puede ayudarnos y potenciar nuestras capacidades... pero no puede reemplazar lo que nos hace esenciales: el entendimiento profundo de la realidad y nuestros iguales.
¿Qué pregunta crees que deberíamos hacernos más como sociedad?
Observo una crisis de criterio y una falta de responsabilidad (interés?) hacia lo "futuro". Me preocupa la deriva hacia modelos de comportamiento y de interpretación del mundo cada vez más simples, básicos y carentes de reflexión. Un entorno donde la inteligencia -el pensamiento crítico, la profundidad, la capacidad de cuestionar y conectar ideas- deja de ser un valor central, y donde prácticamente cualquier cosa puede presentarse como un “talento”. Algunas preguntas que haría en este sentido serían: ¿Cómo podemos defender el pensamiento crítico como un valor central? ¿Cómo mantenemos vivas la sensibilidad, la duda o la curiosidad en un mundo que tiende a apagarlas? ¿Cuál queremos que sea realmente nuestro legado?
Gracias, Carmen, por sumarte a esta iniciativa y compartir tu experiencia y tu tiempo.
Con esta nueva entrega de Mujeres investigadoras seguimos construyendo un espacio para visibilizar nuestro trabajo y aprender las unas de las otras.
Si conoces a una mujer investigadora, escríbeme: este espacio es para todas.


